By Robert Graves

En el díptico que integran «Yo, Claudio» y CLAUDIO EL DIOS Y SU ESPOSA MESALINA, l. a. amplitud y l. a. profundidad de los conocimientos sobre los angeles Antigüedad clásica de ROBERT GRAVES (1895-1985) se conjugan con una prosa de enorme belleza a l. a. que da aliento una poderosa y viva imaginación, capaz de reconstruir toda los angeles grandeza y

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Esa horrible prostituta! – exclamó Cypros con verdadera indignación judía. Porque, como he dicho, Herodías no sólo había cometido incesto al casarse con su tío, sino que se había divorciado de él a fin de casarse con su otro tío Antipas, más rico y más poderoso. Los judíos podían perdonar a veces el incesto, porque el matrimonio entre tío y sobrina era práctica común entre las familias reales de Oriente, en especial entre las familias de Armenia y Partía, y la familia de Herodes no era de origen judío.

Este barco los llevó al norte, a Antioquía, la ciudad capital de Siria, y allí Heredes se presentó ante el gobernador de la provincia, de nombre Placeo, que los trató bondadosamente por respeto a mi madre Antonia, porque les sorprenderá saber que mi madre, esa virtuosa mujer que se oponía con decisión a la extravagancia y el desorden de su propia casa, había cobrado una gran simpatía hacia ese individuo incorregible. Sentía una perversa admiración por sus modales impetuosos, y él la visitaba a menudo para seguir su consejo, y con un aire de sincero arrepentimiento le hacía el relató de todas sus locuras.

Como el dracma del Ática vale algo más que la pieza romana de plata, la suma equivalía a más de 900 piezas de oro. 500, de los cuales acusaba a Herodes de haberlo defraudado unos años antes. 000. Si ese avaro no hubiese creído que se burlaba de mí al hacer que el pagaré cubriese la antigua deuda, jamás hubiera soñado con prestarme dinero alguno. Porque debe de saber en qué aprietos me encuentro. De modo que Herodes ofreció una gran fiesta a los hombres de la tribu y luego se dirigió cautelosamente al puerto de Antedón, cerca de la ciudad filistea de Gaza, donde la costa comienza a curvarse hacia el oeste, en dirección a Egipto.

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